Una alerta que cambió de forma
Jancarlo Coello fue reportade como desaparecide y posteriormente localizade sin vida. El boletín del Observatorio Runa Sipiy recoge una versión inicial sobre un posible atropellamiento en la avenida Benjamín Carrión, referencias preliminares a una posible exposición a una sustancia y reportes comunitarios sobre un posible asalto. La secuencia completa sigue sin una explicación pública suficiente.
La comunidad merece una investigación completa
La seguridad y la dignidad de las personas LGBTIQ+ no pueden depender de narrativas rápidas. Cuando existen versiones contradictorias, el deber institucional es preservar evidencia, reconstruir la cronología y someter cada hipótesis a pericias.
Eso incluye revisar cámaras, testimonios, pertenencias, dispositivos, movimientos y los elementos médico-legales necesarios para establecer causa y manera de muerte. Si un posible delito previo generó desorientación o indefensión y contribuyó al desenlace, debe ser investigado como parte de la cadena causal.
Orgullo es también rechazar el prejuicio
El boletín es cuidadoso al no confirmar una identidad de género específica para Jancarlo. Esa cautela debe mantenerse. La expresión de género no es una licencia para etiquetar a una persona, pero tampoco debe impedir que una eventual motivación de prejuicio sea investigada si aparecen indicios concretos.
Lo que exigimos
- Una investigación penal y médico-legal integral, sin cierre prematuro.
- Reconstrucción de la ruta de Jancarlo desde su última referencia conocida.
- Autopsia y toxicología guiadas por hallazgos y contexto.
- Preservación de videos, partes y evidencia de tránsito.
- Respeto mediático: nada de morbo, burlas o identidades atribuidas sin confirmación.
El Orgullo también se mide en la forma en que defendemos la vida y la verdad
Orgullo Ecuador se suma al llamado del Observatorio Runa Sipiy: Jancarlo merece verdad, justicia, debida diligencia y un tratamiento respetuoso de su dignidad.
